Comentarios de John A. Squires
Subsecretario de Comercio para la Propiedad Intelectual y
Director de la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos
Martes, 23 de septiembre de 2025, 11:00 a. m. ET
Sede de la USPTO, Alexandria, Virginia
Buenos días. Ayer, en mi discurso de bienvenida, expresé mi convicción de que Estados Unidos necesita un sistema de propiedad intelectual sólido, robusto, amplio y resiliente. Hoy cumplo con esa promesa.
En mi primer acto oficial como el 60.º Director de la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos, tengo el honor de firmar la concesión de dos patentes que representan la vanguardia del ingenio humano: una en el campo de las tecnologías de registro distribuido/criptomonedas y otra en el campo del diagnóstico médico.
Estas han sido áreas de gran debate, pero en mi opinión improductivo, que con demasiada frecuencia se ha descartado como «meros métodos comerciales» o «prácticas de diagnóstico no admisibles». Como el presidente Trump reafirmó recientemente la máxima atemporal de Calvin Coolidge: «El negocio de Estados Unidos son los negocios». Quise enviar un mensaje claro con las dos primeras patentes emitidas durante mi gestión: la Oficina de Patentes de Estados Unidos está abierta a los negocios, especialmente para las tecnologías del futuro.
Para recalcar esto, presento hoy una copia de la patente fundamental de telégrafo de Samuel Morse de 1840, una innovación que transformó las comunicaciones para siempre. La reivindicación 5 de dicha patente fue confirmada por la Corte Suprema como patentable, dado que la reivindicación 8 era abstracta. Esto nos recuerda que las tecnologías aplicadas son fundamentales y constituyen la base del crecimiento de Estados Unidos.
El avance tecnológico no conoce límites. Desde las criptomonedas y la IA hasta la computación cuántica y el diagnóstico, el mercado ofrece oportunidades asombrosas para la invención y la inversión. ¿Quién sabe qué nos deparará el futuro? Lo que sí sé es que las patentes que firmé hoy representan tecnologías aplicadas y patentables que impulsan las fronteras del conocimiento.
Con esto, les digo a los inventores y emprendedores de todo el mundo: la Oficina de Patentes de los Estados Unidos es su aliada. Estamos aquí para proteger sus derechos, liberar su potencial y garantizar que la innovación siga impulsando el futuro de Estados Unidos.
Me complace otorgar las patentes estadounidenses n.° 12,419,201 y n.° 12,419,202. Felicito a los inventores, a sus agentes y abogados, y a los examinadores que las concedieron. Ojalá sean las primeras de muchas innovaciones que, en el futuro, patentaremos.